Cirugía reconstructiva tras traumatismos o malformaciones congénitas

Inicio > Cirugía reconstructiva tras traumatismos o malformaciones congénitas

Cirugía reconstructiva tras traumatismos o malformaciones congénitas

Se estima que más de un millón de procedimientos reconstructivos son realizados por cirujanos plásticos cada año. La cirugía reconstructiva ayuda a pacientes de todas las edades y tipos, ya sea un niño con un defecto de nacimiento, un adulto joven lesionado en un accidente o un adulto mayor con un problema causado por el envejecimiento.

Los objetivos de la cirugía reconstructiva difieren de los de la cirugía estética. La cirugía reconstructiva se realiza en estructuras anormales del cuerpo, causadas por defectos de nacimiento, anormalidades del desarrollo, trauma o lesión, infección, tumores o enfermedad. Generalmente se realiza para mejorar la función, pero también se puede hacer para aproximar una apariencia normal.

La cirugía cosmética se realiza para remodelar las estructuras normales del cuerpo a fin de mejorar la apariencia y la autoestima del paciente.

Aunque ninguna cantidad de cirugía puede alcanzar la “perfección”, las opciones de tratamiento modernas permiten a los cirujanos plásticos lograr mejoras en la forma y la función que se pensaba que eran imposibles hace 10 años.

Esto te dará una comprensión básica de algunas técnicas de uso común en cirugía reconstructiva. No responderá a todas tus preguntas, ya que cada problema es único y mucho depende de tus circunstancias individuales.

Hay dos categorías básicas de pacientes: aquellos que tienen deformidades congénitas, también conocidos como defectos de nacimiento, y aquellos con deformidades del desarrollo, adquiridos como resultado de un accidente, infección, enfermedad o, en algunos casos, envejecimiento.

Algunos ejemplos comunes de anomalías congénitas son marcas de nacimiento; deformidades del labio leporino y del paladar hendido; deformidades en las manos, como sindactilia (dedos palmeados), o dedos extra o ausentes; y desarrollo anormal de los senos.

Quemaduras, laceraciones, crecimientos y problemas de envejecimiento se consideran deformidades adquiridas. En algunos casos, los pacientes pueden encontrar que se puede realizar un procedimiento comúnmente pensado como de naturaleza estética para lograr un objetivo reconstructivo. Por ejemplo, algunos adultos mayores con piel del párpado caída o redundante bloqueando su campo de visión podrían someterse a una cirugía de párpados. O un adulto cuya cara tiene una apariencia asimétrica debido a la parálisis puede tener un estiramiento facial de equilibrio. Aunque se mejora la apariencia, el objetivo principal de la cirugía es restaurar la función.

Los senos grandes y caídos son un ejemplo de una deformidad que se desarrolla como resultado de la genética, los cambios hormonales o las enfermedades. La reducción mamaria o mamoplastia de reducción es el procedimiento reconstructivo diseñado para proporcionar a la mujer pechos más pequeños y cómodos en proporción con el resto del cuerpo.

En otro caso, un niño pequeño podría someterse a una otoplastia reconstructiva (cirugía del oído externo) para corregir las orejas excesivamente grandes o deformadas.

Cuando la cirugía reconstructiva es realizada por un cirujano plástico calificado, las complicaciones son infrecuentes y generalmente menores. Sin embargo, las personas varían mucho en su anatomía y capacidad de curación y el resultado nunca es completamente predecible.

Al igual que con cualquier cirugía, pueden ocurrir complicaciones. Estos pueden incluir infección; sangrado excesivo, como hematomas (acumulación de sangre debajo de la piel); hematomas importantes y dificultades para cicatrizar heridas; y problemas relacionados con anestesia y cirugía.

Hay una serie de factores que pueden aumentar el riesgo de complicaciones en la curación. En general, se considera que un paciente tiene mayor riesgo si es fumador; tiene una enfermedad del tejido conectivo; tiene áreas de piel dañada por la radioterapia; ha disminuido la circulación al área quirúrgica; tiene VIH o un sistema inmune deteriorado; o tiene mala nutrición. Si toma regularmente aspirina u otro medicamento que afecte la coagulación de la sangre, es probable que se le pida que se detenga una o dos semanas antes de la cirugía.

Debido a que no siempre es posible predecir cómo el crecimiento afectará el resultado, un niño en crecimiento tendrá que planificar visitas de seguimiento periódicas a largo plazo para permitir una cirugía adicional a medida que el niño madure.

Todos sanan a un ritmo diferente, y los cirujanos plásticos no pueden precisar una fecha exacta de “vuelta a la normalidad” después de la cirugía. Sin embargo, pueden dar una idea general de cuándo puede esperar notar una mejoría.

El Doctor Gabriel Sesma Ustáriz cuenta con más de 20 años de trayectoria como cirujano estético. Especializado en Microcirugía y Cirugía Estética reparadora basa su filosofía de trabajo en concebir a los pacientes como personas y no casos clínicos. Es miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Estética y, junto con su alto equipo de profesionales, atiende a sus pacientes con el máximo rigor profesional en sus consultas de Barcelona, Zaragoza y Tarragona.