Cirugía Estética de Modificaciones del mentón: Mentoplastia

 

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Modificaciones del mentón: Mentoplastia

El mentón puede ser modificado quirúrgicamente para aumentar o disminuir su proyección, en función de los requerimientos estéticos de cada rostro.

Un mentón bien definido ayuda a equilibrar la cara y crea una parte importante del perfil. Cuando las personas se miran al espejo, la mayoría se enfoca en el tamaño y la forma de sus narices, orejas, papada o arrugas finas de la piel. Pero a pesar de que pocos examinan sus barbillas con el mismo ojo discernidor, tener una “barbilla débil” ciertamente no es una ventaja. Los cirujanos que se especializan en la rinoplastia, o cirugía de la nariz, a menudo son los primeros en sugerir que los cambios en el tamaño o la forma pueden mejorar tanto un perfil como la rinoplastia. Es común que el cirujano plástico facial recomiende la cirugía de mentón además de la cirugía de nariz cuando el cirujano vea que el aumento de mentón es necesario para lograr el equilibrio facial y la armonía. Afortunadamente, este es un procedimiento relativamente sencillo que puede marcar una gran diferencia.

Así, la intervención quirúrgica encaminada a modificar el perfil facial aumentando el volumen de la barbilla se consigue mediante la colocación de una prótesis mentoniana fijada al subperiostio del hueso maxilar inferior a través de una incisión en la mucosa bucal centrada en la línea media y paralela a la arcada dentaria inferior, que es suturada con hilo reabsorbible, por lo cual no debe ser retirado.

Para aumentar la barbilla, el cirujano comienza haciendo una incisión en la línea de pliegue natural justo debajo del mentón o dentro de la boca, donde se unen la encía y el labio inferior. Al estirar suavemente este tejido, el cirujano crea un espacio donde se puede insertar un implante. Este implante, hecho de material sintético que se siente como el tejido natural que normalmente se encuentra en el mentón, está disponible en una amplia variedad de tamaños y formas. Esto permite la adaptación personalizada del implante a las configuraciones de la cara del paciente. Después de la implantación, el cirujano usa suturas finas para cerrar la incisión. Cuando la incisión está dentro de la boca, no hay cicatrices visibles. Si la incisión está debajo del mentón, la cicatriz generalmente es imperceptible.

En la cirugía de reducción de mentón, las incisiones se realizan en la boca o debajo de la barbilla. El cirujano esculpe el hueso a un tamaño más agradable. Para la cirugía ortognática, el cirujano hará una incisión dentro de la boca y reposicionará los huesos faciales. El procedimiento, dependiendo de la extensión del trabajo, toma de menos de una hora a aproximadamente tres horas.

Dicha intervención se realiza bajo anestesia local con o sin sedación asociada y en principio no precisa hospitalización. El tiempo operatorio es de 20 minutos aproximadamente.

Los efectos secundarios son similares a los del implante de prótesis malares, pero en este caso será preciso llevar una “mentonera” durante una semana para controlar la inflamación.

 

Otra posibilidad de mejorar el mentón es efectuar una lipoaspiración debajo del mentón eliminando el exceso de grasa, obteniendo así un cuello con un perfil más definido.

 

Cuando hay un problema de mala oclusión dentaria, o existen defectos congénitos en la estructura de la mandíbula, la cirugía maxilofacial puede mejorar la función y dar un mejor aspecto a la cara.

 

Por otro lado, cuando lo que se requiere es disminuir la proyección de un mentón excesivamente voluminoso, se realiza una intervención conocida como mentoplastia con osteotomías de retroceso , que consiste en modificar el hueso de la mandíbula para disminuir su proyección.

 

Requiere de anestesia general y 24 horas de hospitalización, y el tiempo operatorio ronda los 90 minutos. Igualmente aquí los efectos secundarios son similares a los del implante de prótesis malares, y también en este caso será preciso llevar una mentonera durante dos semanas.

El Doctor Gabriel Sesma Ustáriz cuenta con más de 20 años de trayectoria como cirujano estético. Especializado en Microcirugía y Cirugía Estética reparadora basa su filosofía de trabajo en concebir a los pacientes como personas y no casos clínicos. Es miembro de la Sociedad Española de Cirugía Plástica y Estética y, junto con su alto equipo de profesionales, atiende a sus pacientes con el máximo rigor profesional en sus consultas de Barcelona, Zaragoza y Tarragona.